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BIOGRAFIA DE FLORENCE NIGHTINGALE

Florence Nightingale



Florence Nightingale
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OM (Florencia, Gran Ducado de Toscana, 12 de mayo de 1820 - Londres, 13 de agosto de 1910), británica, es considerada una de las pioneras en la práctica de la enfermería. Se la considera la madre de la enfermería moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería  Se dedicó a la atención de los enfermos pobres, que estaban cerca de su rica mansión y realizo una investigación sobre los informes hospitalarios y de salud pública en Inglaterra. Estuvo con la Hijas de la Caridad de San Vicente, en París, y luego con las Hermanas de la Misericordia en Dublín. En 1.853 tomó la dirección de una pequeña institución privada al cuidado de los enfermos, y consagrándose al trabajo con todo entusiasmo, desarrolló sus grandes dotes de organizadora. En 1.854, con ocasión de una epidemia de cólera, se ofreció como voluntaria para trabajar en el Hospital de Midlesex. Sus experiencias de esta época fueron la mejor preparación para su trabajo posterior.  Al estallar las luchas en Crimea, la armada inglesa estaba deficiente en soldados y en material de guerra. (Al final del primer año, la mitad del ejército inglés estaba incapacitado por enfermedad).  El 18 de Octubre de 1.854, Florence recibió el nombramiento de Superintendente del cuerpo femenino de enfermeras de las fuerzas inglesas establecidas en el hospital general inglés de Turquía. Al finalizar la guerra se estableció un fondo para recaudar donativos, al cual se le llamó el “Fondo Nightingale, con estos donativos se fundó un instituto para la formación de enfermeras en el Hospital de Santo Tomás.  En 1.857 quedó inválida, cosa que posteriormente, en 1.859 le impulsó a realizar el libro “Notas sobre Enfermería”.

El 13 de Agosto de 1.910 falleció, dejando tras de sí una importantísima labor de Enfermería.  En su diario, ella explicó porqué decidió no aceptar la oferta de matrimonio de Richard Moncton Milnes.

Yo tengo una naturaleza, moral y activa que requiere satisfacción y eso no encontraría en la vida de él. Yo podría sentirme satisfecha si pasara la vida con él combinando nuestros diferentes poderes para lograr un gran objetivo. Yo no podría satisfacer esta naturaleza pasando la vida con él, en compromisos sociales y organizando las cosas domésticas.

En 1852 ella escribió, pero nunca publicó:

Se supone que las mujeres no deben tener una ocupación suficientemente importante para no ser interrumpida...Ellas se han acostumbrado a considerar la ocupación intelectual como un pasatiempo egoísta, y es su "deber" dejarlo, para atender a cualquiera más pequeño que ellas.

Su recomendación a estudiantes de enfermería (1873):

La enfermería es un llamado superior, un llamado honorable... El honor radica en el amor por la perfección, la consistencia y en el trabajo duro para conseguirla...

Años más tarde, en el Englishwoman Review (1869), escribió:

Pero debo decir a todas las damas jóvenes que son llamadas a esta vocación, que deben calificarse para ello como lo hace un hombre para su trabajo. Que no crean que lo pueden asumir de otra manera.

Su plan de lecciones muestra preocupación por la educación de las niñas. "La aritmética de las niñas ha sido descuidada....su geografía debería ser aritmética". Ella ejemplifica el proceso en sus notas:

¿Qué tal alto es un venado? ¿Es usted tan alta? ¿Que tan alta es usted? Tres pies...¿Cuánto es eso? Una yarda... ¿Es usted cuadrúpeda? ¿Qué tan lejos está la parte más nórdica de Europa del Ecuador? ¿Qué tan lejos tiene que caminar a la escuela? Dos millas....ahora, ¿si usted tuviera que caminar dos millas geográficas cada día, cuanto tendría que caminar para llegar al Ecuador?

El interés matemático de Florence Nightingale se extendió más allá de la materia en sí, como se muestra en cartas a su amor durante 1846, en mayo escribió:

"Hay un carácter muy amoroso dado al espíritu jovial del gran matemático, D'Alenbert... Dice que es el privilegio exclusivo de la ciencia exacta, es disfrutar cada día alguna nueva verdad que viene a recompensar el trabajo realizado".

Sus cartas muestran su sentido del humor. En setiembre después de haber escuchado un discurso político, escribió:

"Yo he inventado un nuevo sistema de logaritmos (encontrando la capacidad de la aritmética insuficiente) para contar el número de veces que los términos "Tiempos Imperiales" se repitieron en el discurso".

Trabajo como enfermera

Florence se rebeló contra los prejuicios de su época y contra su destino de mujer que debía permanecer en el hogar y escogió la profesión de enfermera, que hasta ese momento estaba desprestigiada y se reservaba a los pobres. En 1853, tras una recomendación del secretario de Guerra Sidney Herbert, pasó a ser superintendente gracias a ciertos trabajitos que realizó en contra de sus inclinaciones a determinados cargos dentro del Institute for the Care of Sick Gentlewomen. Su mayor éxito fue su participación en la guerra de Crimea. Un informe suyo acerca de las condiciones de vida de los soldados heridos impulsó a Herbert a enviar allí a Nightingale. El 21 de octubre de 1854 Florence Nightingale y un batallón formado por 38 enfermeras voluntarias fue enviado a Crimea. En Scutari (hoy Uskudar), Nightingale y sus compañeras de trabajo reformaron y limpiaron el hospital, a pesar de la reacción de doctores y oficiales, e hicieron caer la tasa de mortalidad desde el 40% al 2%. Allí, Florence Nightingale contrajo la brucelosis.

Regreso a Inglaterra

Su regreso triunfal a Inglaterra se produjo el 7 de agosto de 1857. Dedicó el resto de su vida a promover su profesión. Fundó una escuela de enfermeras que lleva su nombre. Durante la guerra de Secesión en 1861 fue llamada por el gobierno de la Unión para que organizara sus hospitales de campaña. También fue una experta estadística y una pionera de la epidemiología. Inventó los gráficos de sectores o histogramas para exponer los resultados de sus reformas. En 1858, Florence Nightingale fue la primera mujer miembro de la Statistical Society. En 1859 publica "Notas sobre hospitales" y, más tarde, "Notas sobre enfermería", dedicada a las amas de casa. En 1860 crea la primera escuela de enfermería en el Hospital de Sto Tomás con 15 alumnos. En 1883, la reina Victoria le otorgó la Royal Red Cross y, en 1907, fue la primera mujer condecorada con la Order of Merit

 

FICHA TÉCNICA

Autor: Ninghtingale, Florence.

Título: Notas sobre Enfermería. “Qué es y qué no es”.

Edición: 1ª Edición.

Lugar: Barcelona.

Editorial: Salvat Editores S.A.

Año de Publicación: 1.990

Páginas: 139

Formato: 21,7 x 15,5

Versión española de la obra original norteamericana “Notes on Nursing: What it is and what it is not”.

La primera publicación de esta obra se realizó en Inglaterra en 1.859 por el editor Harrison.

La primera edición en Estados Unidos fue publicada, en 1.860, por Appleton and Company.

PRESENTACIÓN LITERARIA

La obra de Florence Nightingale, recoge los resultados obtenidos de las experiencias vividas en el campo de la enfermería en el transcurso de su vida. Este estudio está basado en la experimentación, y nos da una amplia visión de las necesidades y cuidados que hay que ofrecer al enfermo.  En esta obra se hace un estudio para que el lector en general, y en particular las enfermeras puedan comprender los cuidados y las necesidades de los enfermos, dando siempre una gran importancia a la higiene personal y ambiental.     Hay que tener en cuenta que Florence se encontró a lo largo de su vida profesional con grandes obstáculos por parte de los profesionales de la medicina.

Florence Nightingale es considerada como una gran observadora de su entorno, de aquí que su obra se haya traducido a varios idiomas y que a pesar de tener más de cien años sirva actualmente como base de apoyo y de reflexión para los profesionales de Enfermería.

TESIS DE LA OBRA

La obra de Florence se resume en un párrafo que dice:

“Yo utilizo la palabra enfermería a falta de otra mejor. Se ha limitado a significar poco más que la administración de medicamentos y la aplicación de cataplasmas. Pero debería significar el uso apropiado del aire, la luz, el calor, la limpieza, la tranquilidad y la selección de la dieta y su administración, y con el menor gasto de energía por el paciente”, (Pag. 2).

Desarrolló toda una serie de necesidades, las cuales son importantes tanto para el enfermo como para el no enfermo.

I. VENTILACIÓN Y CALEFACCIÓN

Está basada en la necesidad de mantener el aire que respire el enfermo puro, ya que en muchos sitios existe la costumbre de airear la habitación de manera que el aire que penetra en ella es el procedente del pasillo, el cual está comunicado con el aire de las salitas y de otras habitaciones, por lo que dicho aire estará contaminado con humos, gases e inhalaciones, y nunca puede ser igual que el aire que proceda desde el exterior, que realmente será mucho más puro; todo ello sin olvidar ocuparse cuidadosamente del calor.

II. SALUBRIDAD DE LAS CASAS

La casa debe de disponer de aire puro, agua pura, desagües eficaces, limpieza y luz.

Resalta la importancia de la limpieza, tanto dentro como fuera de la casa, ya que si no hay limpieza, la ventilación no sirve para nada, pues lo único que se logra es trasladar la suciedad de un lugar a otro.

III. ADMINISTRACIÓN Y CUIDADO DE LOS PEQUEÑOS DETALLES

Hay que saber conseguir que el cliente haga lo mismo cuando estamos allí que cuando no lo estamos. De igual modo hay que ser puntual a la hora de realizar todas las tareas de enfermería, y el silencio es fundamental que se mantenga a partir de las 22 horas.

Una habitación deshabitada puede ser un foco de contaminación al carecer de ventilación y limpieza.  Siempre hay que decirle al paciente cuando vas a estar ausente, cuando vas a volver y si te vas por un día o por varios, ya que la falta de información puede causar en el paciente desconfianza.   Lo importante no es como puedo yo hacer una cosa concreta por mi mismo, sino como puedo yo asegurar que se haga siempre, aunque yo no esté.

IV. EL RUIDO

El ruido innecesario o el ruido que crea inquietud en la mente daña al paciente y daña mucho más que el ruido necesario. Así nunca hay que permitir que el ruido despierte a un paciente, ya que si está en su primer sueño, seguramente no podrá volver a dormirse.

Lo deseable es que cuando hay que hacer algo, hacerlo con paso ligero y mano firme y rápida. Hay que asegurarse de que las puertas y ventanas no chirrían o que las persianas o cortinas no sean movidas por el viento. Hay que evitar hablar a un cliente cuando está andando, pues éste se parará para oírnos y esto le supondrá un gran esfuerzo. La indecisión es lo que más temen los enfermos, y así no es aconsejable leer a un enfermo algo cuando este es capaz de hacerlo por si mismo, pues le suele molestar.

V. LA VARIEDAD

El paciente se cansa de estar siempre en la misma habitación, por lo que mejora mucho al paciente el pasear y el comer con otros enfermos en otras habitaciones. De igual modo hay que moverles la cama, poner objetos en las paredes, etc... de manera que haya una variedad. “Un poco de trabajo de aguja, escritura y limpieza sería el mayor alivio que el enfermo podría recibir si pudiera hacerlo”

VI. ALIMENTACIÓN

Hay que evitar dar alimentos sólidos antes de las 11,00 de la mañana, pues tendrán la boca seca y les costará tragar. Hay que dar el alimento con la frecuencia y puntualidad que requieran. De igual modo no hay que dejar la comida que no se come el paciente al lado de la cama con la esperanza de que se la coma antes de que traiga la siguiente (hay que retirarla se la haya comido o no). A veces va bien preguntarle al cliente si a él le va bien comer a una hora determinada, pues de otra forma no comería. No se le debe servir más comida de la que pueda comer, pues seguro que la dejará y habrá que tirarla. Hay que evitar hablar al enfermo mientras come, o que hable él. De igual modo hay que mirar cuanto ha comido y cuanto debería haber comido. Así hay que procurar que la taza tenga los bordes limpios y no esté mojada por debajo, pues se puede manchar el enfermo.

VII. CLASE DE ALIMENTOS

No hay que centralizar la alimentación en la carne, sino que también hay que darles vegetales, leches y sus derivados. La jalea, al contrario de lo que se cree, no nutre y tiene tendencia a producir diarrea, en cambio el caldo de carne es muy nutritivo, sobre todo si se añade a otros alimentos. No se debe de dar té o bebidas excitantes después de las 17 horas, pues puede producir insomnio.

VIII. LA CAMA Y ROPAS DE CAMA

El enfermo suda, y esa humedad con materia orgánica se va acumulando en las sábanas. Así, hay que tener un buen somier, que permita el paso del aire hacia el colchón.

Siempre es mejor poner la cama limpia a un paciente que ponerle una cama ancha, para que se vaya moviendo de un lado a otro. La cama no debe nunca estar pegada a la pared, pues la enfermera debe tener fácil acceso a ambos lados y alcanzar fácilmente cualquier parte del cuerpo del cliente. De igual forma la cama no debe ser ni muy alta ni muy ancha, por razones evidentes. Igualmente, esta debe estar en el sitio más iluminado de la habitación y tener una ventana a través de la cuál se pueda mirar hacia afuera.

IX. LA LUZ

La luz es una prioridad muy importante, después de el tener aire fresco. La mejor luz sin duda, es la luz del sol, y esta se debe poder moderar por medio de persianas o cortinas.

X. LIMPIEZA DE HABITACIONES Y PAREDES

Hay que quitar el polvo de la habitación siempre con un paño húmedo, pues sino se esparce por toda la habitación. Nunca debe haber alfombras en la habitación del enfermo, pues estas acumulan suciedad. Las paredes no deben estar empapeladas ni enyesadas, sino que deben ser de cemento blanco no absorbente, cristal o baldosín glaseado.

La falta de limpieza en habitaciones y salas se puede originar por:

- El aire sucio que entra de fuera.

- El aire sucio que procede del interior de la casa, debido al polvo, etc...

- Aire sucio procedente de alfombras.

XI. LIMPIEZA PERSONAL

La piel hay que lavarla y cambiarla de ropa, ya que muchas enfermedades se purifican a través de la piel. Después de una buena limpieza el cliente se encuentra mucho más a gusto. La enfermera debe lavarse las manos varias veces al día para evitar trasladar las enfermedades de un paciente a otro. Siempre limpia más el agua caliente con jabón que el agua fría. Hay que frotar bien la suciedad con una toalla, pues sino no saldrá bien la suciedad. Después de una buena limpieza, la piel absorbe agua, se hace más suave y transpira mejor.

XII. CHARLATANERÍA QUE DA ESPERANZAS Y CONSEJOS

No se deben dar falsas esperanzas al enfermo. El paciente en la mayoría de los casos no se anima con las esperanzas de los amigos, sino que por el contrario se deprime y desmejora, por lo general no quiere hablar de si mismo.

La persona enferma con lo que de verdad disfruta es oyendo buenas noticias, y no hay que explicarle problemas que hayas tenido, o algo similar.

Muchas veces, la compañía de niños es muy beneficiosa para el enfermo.

XIII. OBSERVACIÓN DEL ENFERMO

El que mejor conoce como está el enfermo es el médico y la enfermera.

Hay veces en que las preguntas no se realizan correctamente y se pregunta por ejemplo: ¿Qué tal su apetito?, cuando en realidad se quiere preguntar por su digestión.

Hay cuatro factores que irán desnutriendo al enfermo, estos son:

- La mala cocina.

- Mala elección de la dieta adecuada.

- Malos horarios de comida.

- Falta de apetito del paciente.

Florence, hace hincapié en que hay que realizar un esfuerzo para adquirir el hábito de la observación.

La enfermera tiene que darse cuenta de si el enfermo ha comido o no y qué cantidad.

Las manos son una prueba mucho más segura que el rostro en cuanto al color, circulación, etc...

Se producen muchos accidentes por falta de observación como por ejemplo, un enfermo que lleva varios días en la cama y de repente se levanta para ir a otra habitación, lo más probable es que se maree.

Por tanto, el fin de la observación profunda es salvar vidas y aumentar la salud y el bienestar.

CONCLUSIÓN

El deber de la enfermera es la prevención.

Nunca hay que dejar las habitaciones de los niños cerradas por las noches, pues la respiración del niño se ve distorsionada por la enfermedad, y no es aconsejable que respire siempre el mismo aire.

Una enfermera nunca debe medicar sin la prescripción del médico.

La enfermera, debe colocar al enfermo en las mejores condiciones para que la naturaleza actúe sobre él.


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